Cuando tu próximo congreso se convierte en la mejor historia de tu marca
Por Ibis Martinez, Fundadora Gerente
Un evento bien diseñado puede convertirse en una experiencia que fortalezca potentemente tu marca. Ya sea que se trate de un congreso, una conferencia o una feria, para que el evento sea un éxito, y trascienda el momento, me parece importante considerar estos 7 factores estratégicos:
- Del concepto a la historia que todos quieren vivir: No se trata de “hacer un evento”, sino de desarrollar una idea central que emocione y conecte con tu propósito. Ese concepto debe sentirse en cada detalle. Hace años asistí al relanzamiento de un perfume de Dior con notas de vainilla. Hasta el postre que ofrecieron tenía el toque de color y el aroma del perfume. Recordamos no solo con lo que vemos, sino lo que sentimos, con nuestros 5 sentidos, valga la redundancia.
- Un nombre que la gente quiera repetir: El nombre del evento debe ser fácil de recordar, alineado con el tema y debe sugerir valor: qué se vive, qué se aprende o qué se logra al asistir. Como dicen los conferencistas: qué te llevas, o con qué te quedas.
- Un programa lleno de momentos que merezcan ser contados: Diseña momentos diferentes: dinámicas, encuestas en línea, demostraciones, historias inspiradoras. Que la gente salga hablando de lo que vivió, no solo de lo que escuchó. Hace unos meses fui invitada a la presentación de resultados anuales de la ONG Water for People. Al final del recuento de las acciones realizadas durante el año, el alcalde de una de las comunidades beneficiadas con obras de saneamiento explicó en 5 minutos cómo había cambiado la vida de su comunidad a raíz de las obras. Escucharlo fue emocionante e importante para tomar consciencia del impacto de la obra que realiza esta ONG.
- Invitar como quien abre la puerta de su casa: Invita con tiempo, segmenta bien tu base de datos y comunica de forma personalizada. Que cada invitado se sienta elegido, no solo incluido en una lista masiva. Los e-mails son el inicio de una conversación con cada invitado, cuida el guion de quien va a realizar el seguimiento y confirmación de los invitados.
- Expositores que conversen: Prioriza mensajes claros, formatos breves, preguntas en vivo y participación del público. Menos monólogos, y más diálogo.
- Un espacio para que se den buenas conversaciones: La sede elegida debe invitar a conversar: buena circulación, lugares para estar de pie, zonas de descanso amplias y un buen catering de acuerdo con el presupuesto y la imagen que se quiera transmitir es también importante.
- Que cada detalle cuente quién eres: Desde el escenario hasta los regalos, todo debe respirar tu marca. No es lo mismo regalar una bolsa de café, que contar la historia de los agricultores que lo cultivan. Un buen evento tiene inicio y fin, pero la huella de marca permanece.
- El evento no termina: sigue en las redes: El evento no termina cuando se apagan las luces, ni se queda solo entre los asistentes. Cada uno de ellos comparte testimonios, fotos, videos y aprendizajes clave. Darles materiales que compartir, entrevistarlos, hacerlos parte del mismo, hace que tu marca permanezca en la conversación mucho más allá de los días del evento.